1.8.14

La receta de galletas más larga de la historia

Vainilla, chocolate, coco, ralladura de limón o naranja. Podemos complicarnos todo lo que quedarnos para hacer unas galletas, pero si vamos al grano los cuatro ingredientes principales que necesitamos son: harina, azúcar, mantequilla y huevo... (y si apuras, podemos quitar hasta el huevo)



Y entonces…

¿Por qué me he complicado tanto?
¿Por qué lo he alargado tantas veces?
¿Por qué habré dicho mañana  una y otra vez?
¿Por qué he tardado más de dos años en hacer unas simples galletas?

Pues porque a veces nos complicamos la vida demasiado. Y hay proyectos que, por muy sencillos que sean, se quedan en eso: en simples proyectos, y yo he puesto excusas una y otra vez para hacerlas: “me falta esto”, “me falta lo otro”, “si tuviera más tiempo”, “necesitaría…” 

Tantas excusas he puesto que hasta se han hecho eco y me han estado regalando estos años atrás, supliendo necesidades innecesarias (valga la redundancia) que me había ido creando para atrasarlo. Excusas como estas:


1. No tengo Cortadores de gallegas. Porque ya que me pongo a hacerlas, estarían más bonitas sin las cortara con alguna forma. (Nota: mejor no tenerlos porque a mayor numero de cortadores, mayor desenfreno. Juzguen ustedes mismos)



























2. Con una Imprenta de galletas mataría dos pájaros de un tiro. Porque quedarían geniales, y las podría personalizar con sus nombres.



3. Un día de estos compro Colorante Alimentario y con unas solas gotas podría hacerlas en tonos pastel. (Nota: lo he comprado dos veces y se me ha caducado)




4.  A ver si pillo en el Lidl una Pistola de galletas, así podría utilizar parte de la masa y hacerlas con las formas de las famosas galletas danesas. (Nota: mejor dejemos las pistolas de galletas para mayores de tres años, que con los cortadores ya hemos tenido bastante)



5. Ya que estamos hago un DIY con una caja de lata, de esas tantas cajas que guardo para no sé cuándo. Podría ser un buen packaging para regalar las galletas!!!




6. Y entonces llegó el embarazo e, ilusa de mí, me decía que no tenía tiempo para nada (Nota: no sabía que, cuando naciera la niña, si que no tendría tiempo ni para tomarme un vaso de leche)




7. Pasaron 42 semanas y Nació Alejandra y, a pesar de tener en casa un "fiestón" de hormonas, no preparé galletas vaya que se multiplicaran. (Nota: Créanme, no cabía ni una hormona más)




8. En el Bautizo podría haber utilizado la imprenta de galletas, poner su nombre y regalarlas a los invitados, pero al final nos decidimos por preparar mermelada de nectarina.



9. Llegó su primer cumpleaños, pero me líe haciendo muffins y magdalenas, así que tampoco pude preparar las galletas. Ni si quiera habiendo puesto tan solo su inicial.



10. Segundo cumpleaños… Pero no. Esta vez, sí que no. Para el segundo cumpleaños de Alejandra sí que tengo una buena excusa: llevaba más de dos meses con el horno estropeado. Y pensé que no merecía la pena hacerlas porque si el horno se apagaba ¿Qué haría con la masa de galletas?




Pasado el cumpleaños pensé en voz alta  (bendita la hora) y le dije a Alejandra: "Tenemos que arreglar el horno, y haremos galletas, bizcochos, pizza, gratinaremos la pasta, etc. " 

Así que el viernes pasado vino el técnico a arreglarlo. Como no lo había visto nunca, y para que no se asustara, le  estuve repitiendo toda la semana que iba a venir un hombre con una caja de herramientas como la de papá, a arreglar el horno.

Cuando llegó, muy amablemente, le preguntó a la niña ¿Y qué vas a hacer con mamá cuando esté arreglado?






Y ella contestó: "Ga-lle-ta"

Y no puse ninguna excusa para hacerlas, ni necesité tantas cosas como imaginaba. Así que miré, rápidamente, varias recetas en Internet, y al final hice un combinado con los siguientes ingredientes y proporciones:




Ingredientes:


500 gr Harina.
150 gr Azúcar glas
250 gr Mantequilla a temperatura ambiente.
1 huevo a temperatura ambiente
1 cdt azúcar vainillada.

Preparación:


Lo empecé en thermomix poniendo la mariposa en las cuchillas y velocidad 3. Eché los ingredientes en el siguiente orden: mantequilla, azúcar glas y azúcar vainillada, huevo batido y la harina poco a poco (a cucharadas).  Finalmente lo saqué todo y seguí amasando a mano.

Hice cuatro partes, las estiré con un rodillo entre dos papeles de hornear y a la nevera que se fueron, donde estuvieron casi 24 horas enfriándose. Una vez enfriada se cortan, y al horno unos 10 minutos precalentado a 180 gr.

Gráficamente ya lo habéis visto todo. Por cierto, riquísimas!!!

Y a vosotros ¿Se os ha alargado una receta tanto como a mí?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuéntame lo que te apetezca!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...